Catas de vino a domicilio
Hoy os vamos a hablar de una experiencia muy especial y que recomendamos encarecidamente. Se trata de una cata de vinos, pero como la vaca que da leche merengada, no es una cata cualquiera.
La cultura del vino se ha puesto de moda en los últimos años y esto hace que el consumo y la producción del mismo haya incrementado, pero no por ello tenemos que pasar por alto los aspectos más interesantes de este producto que se elabora a partir de la uva y que conlleva años y años de trabajo. Esa es la misión de Juan Manuel, un experto enólogo conocido en la red con el sobrenombre de ‘expertoenvinos‘ del que ya os habíamos hablado, que entre otras cosas ofrece catas a domicilio con la intención de aproximar a todos los públicos, independientemente de su nivel de conocimientos sobre la materia, el mundo de los vinos.
En nuestra cata éramos ocho y Juan Manuel, él se encargo de todo, trajo el vino, las copas, el material didáctico e incluso algunos picatostes para ir combinando con los vinos. Nosotros pusimos la cena posterior y las ganas de aprender y pasarlo bien. La experiencia, como os comentaba, fue fantástica, tanto para nosotros que ya conocíamos lo amenas y interesantes que son las catas con Juan Manuel, como para el resto de los participantes.
Todo preparado para la Cata a domicilio
Una de las cosas que más aprecio de las catas de ‘expertoenvinos’ es que siempre busca un hilo conductor para irte presentando los diferentes vinos y las bodegas que los producen, haciéndolas, como os comento, de lo más amenas. A nosotros nos preparó un viaje por las viñas del Mediterraneo, los seis vinos que teníamos planificados nos llevaron desde la zona de l’Empordà hasta Murcia. Digo de los seis planificados, porque finalmente Juan Manuel nos sorprendió con un par de botellas más como “bonus track”
Los vinos de nuestra cata a domicilio
La cata, tras las presentaciones pertinentes, empezó con las indicaciones de como catar y con la ronda de vinos blancos, siempre con la misma filosofía, primero se cata el vino sin ver la etiqueta, sin conocer zona, añada, bodega, etc. después se comenta, todo el mundo aporta su granito de arena y por último se descubre el vino catado.
Los blancos fueron dos:
Coma Romà
Un vino blanco de xarel·lo macerado, 100% cultivo ecológico de la familia Guilera, producido con cepas de más de 70 años y 6 meses de barrica.
Al ser el primer vino de la noche, tubo la ardua misión de romper el hielo. Pudimos observar su color amarillo pálido y disfrutar de sus marcadas notas de fruta. En boca nos pareció un vino con cierto volumen y persistente.
Tretze
Un espectacular Montsant blanco de Mas de la Caçadora (Els Guiamets), 100% garnacha blanca fermentada 5 meses en barrica de roble francés. Todo un señorío de vino blanco que sorprendió muy gratamente a la mesa. Es un vino con mucha personalidad con una cuidada elaboración que genera un carácter y una complejidad sorprendente.
Mas de la Caçadora produce sólo 1.500 botellas de este vinazo, de color amarillo dorado intenso. En nariz, con ayuda, fuimos capaces de distinguir fruta tropical, vainillas y frutos secos. En boca, es sedoso y fresco, con un final largo y persistente que hace más notorio aún los aromas a frutos frescos.
¡Como os decía un vino sorprendente!
Después de este particular duelo de blancos empezamos con la cata de tintos:
Bobalia Roble 2006
Lo primero que llama la atención de este vino de las Bodegas Veredal (DO Utiel-Requena) es la variedad de uva que lo compone. Se trata de bobal una variedad poco conocida a pesar de ser la más extendida en España, tal y como os avanzamos en twitter.
Fue muy fácil identificar el color picota brillante de este Utiel-Requena, en nariz los lácteos y las frutas fueron los protagonistas de nuestros comentarios, mientras que en boca nos pareció un vino fácil con poca persistencia y bastante fresco.
Sortius 2008
El turno de otra denominación de origen que pocos conocíamos: Bullas. Sortius es un vino 100% Syrah de Bodegas Contreras, producido con cepas de más de 20 años. Su color rojo cereza también es muy característico, aunque quizás menos intenso que el bobal. En nariz notamos bastante sus aromas a cerezas y su paso por barrica, mientras que en boca percibimos ciruela y una buena estructura.
Closa Batllet 2007
Este Priorat nos conquistó a todos. El excelente tinto de Ripoll Sans a base de Garnacha, principalmente, de las viñas cultivadas orgánicamente y trabajados de forma biológica tiene un color granate intenso precioso. En nariz, en seguida percibimos aromas a fresas y canela. Muy equilibrado en boca y con un final largo espectacular.
Can Sais Expressió 2008
Fruto de las viñas de Garnacha negra trabajadas respetuosamente, sin fertilizantes ni irrigación de Can Sais nace este vino tinto, envejecido 15 meses en barricas nuevas de roble francés y de la que salieron 845 botellas embotelladas a mediados de enero de 2010.
Su ecológica producción y el cuidado con el que se trabaja esta pequeña producción, genera un vino de color morado intenso que nos llevó a descubrir un aroma a ciruelas negras y regaliz. En boca es un vino con volumen y con estructura, con persistencia.
Tras descubrir estas cuatro maravillas, llegó el primer “bonus track”:
Uvio C 2007
De nuevo otro Bullas de Bodegas Contreras, esta vez con Monastrell como variedad dominante. Su color rojo picota intenso nos descubre un aroma en el que destacamos las especias, muy agradable en boca con un punto de dulzor peculiar. Un excelente vino que, seguro, hubiera destacado más en la cata sin el Closa Batllet que, como os he comentado, nos dejó fascinados.
Durante la cena, abrimos el vino al que más aprecio tenemos en casa, un Rosa La Guapa que producía mi bisabuelo y posteriormente mi abuelo. El vino se embotelló a finales de los 70 y en los últimos años no ha estado en las mejores condiciones, por lo que Juan Manuel tubo que echarle valor para catarlo
Su diagnóstico, en 4 palabras: Tabaco, fosforo, sabroso, largo. Un placer tener este feedback de un crack como él!
Tras la cena, Juan Manuel se sacó un último as de la manga, un tinto dulce sorprendente. Se trata de otro de los vinazos de Bodegas Contreras, Zhiro 2009 (Monastrell – Syrah) que nos dejó comparar con un Llabustes 2011 (Riesling) del mismísimo Pallars Jussá desde donde escribimos este post
Ambos vinos dulces fueron el punto y final para una experiencia fantástica. No lo dudéis, si quereis sorprender a alguien contactar con Juan Manuel y organizar una cata en casa, disfrutareis del vino, aprendereis y ¡pasaréis un gran rato!

Juan Manuel,@expertoenvinos
